Ana María Rivera (26) y su esposo Roberto (29) han pasado los últimos ocho años construyendo su vida en Carlos Fonseca, criando a sus dos hijas, Jeymi (8) y Daniela (1.5). Como muchas familias en la comunidad, su hogar carecía de saneamiento adecuado, y la vida diaria estaba marcada por incomodidades y preocupaciones de salud relacionadas con sus condiciones de vivienda. Su historia ha estado marcada por la perseverancia, la fe y un profundo deseo de crear un mejor futuro para sus hijos.
Antes de tener acceso a agua potable, la vida diaria era difícil e incierta. Con solo un pozo seco en casa, la familia dependía de pedir prestada o comprar agua al padre de Roberto, usando una manguera para trasladarla entre las casas.
La familia de Ana utilizaba una letrina que no era higiénica, estaba llena de malos olores y a menudo atraía plagas. No era un espacio seguro ni digno para su familia, especialmente para sus hijas pequeñas.
“Era muy incómodo, y no nos sentíamos limpios ni seguros”, compartió Ana. La falta de saneamiento adecuado también contribuyó a constantes problemas de salud en el hogar. “Había días en los que prefería no tomar mucha agua”, dijo Ana, “porque tenía miedo de enfermarme.”
En agosto de 2025, a través del programa Plan 7 de Amigos for Christ, Ana y su familia construyeron un baño moderno en su hogar. Este proyecto marcó un punto de inflexión significativo.
Después de completar el baño, la familia pudo cerrar su letrina para siempre. “Tener un baño en nuestra casa ha cambiado nuestras vidas”, dijo Ana. “Ahora todo se siente más limpio, más seguro y más digno.”
Desde entonces, la familia ha cuidado con orgullo su nuevo espacio, agregando toques personales como pintura, iluminación y otros detalles para hacerlo suyo. Más importante aún, su salud ha mejorado y ahora pueden practicar mejores hábitos de higiene cada día.
Sus hijas están creciendo en un ambiente más saludable, aprendiendo hábitos que las acompañarán toda la vida.
Esta transformación ha traído más que un cambio físico: ha traído tranquilidad y esperanza para el futuro.
“Nos sentimos diferentes ahora”, expresó Ana. “Tenemos más paz en nuestro hogar.” Con esta base, Ana y Roberto continúan trabajando hacia nuevas metas, construyendo un futuro mejor y más seguro para su familia.
La historia de Ana María muestra cómo un baño puede cambiarlo todo.
Para conocer más sobre el Plan 7.




