Antes de estas tutorías lideradas por jóvenes, muchos niños en la comunidad enfrentaban dificultades en su aprendizaje básico. Algunos no sabían leer, reconocer letras o comprender conceptos matemáticos como la multiplicación y la división.
Las aulas estaban llenas y los maestros tenían poco tiempo para brindar atención individual. En casa, muchos padres deseaban ayudar, pero no contaban con las herramientas o el tiempo necesario para apoyar a sus hijos en su aprendizaje.
A través de capacitaciones en liderazgo, mentoría y materiales educativos, estas jóvenes asumieron un nuevo rol: servir a su comunidad mediante reforzamientos escolares después de la escuela.
Hoy, lideran sesiones de aprendizaje donde los niños repasan lecciones, practican la lectura y fortalecen sus habilidades matemáticas en un ambiente seguro y motivador.




